jueves, 30 de agosto de 2012

1820 a 1830

En 1820 la Batalla de Cepeda marcó el fin del sistema de centralización política y el surgimiento del federalismo de hecho en la Argentina. El Estado Nacional se disolvió y las gobernaciones e intendencias se desintegraron remplazadas por las provincias, surgidas en el núcleo de influencia de las antiguas ciudades del período hispano de las cuales tomaron sus nombres.
Con la disolución del Gobierno Nacional se inició el periodo de las llamadas autonomías provinciales, donde cada provincia se autogobernó, eligió su propia constitución, sus leyes y manejó su economía.
A partir de este período, al no existir un gobierno nacional que esté por encima de las provincias, la importancia de los caudillos provinciales se acentuó.

·         En el aspecto político el centralismo prevalecía en Buenos Aires mientras que las provincias defendían su derecho al gobierno local autónomo.
·         En economía Buenos Aires había implantado el liberalismo y ejercía el monopolio del puerto. Esta posición era discutida por las provincias: el interior exigía poner límites al librecambio para proteger las industrias.
Sobre estas diferencias se formaron dos grandes grupos: Unitarios y Federales que elaboraron distintos proyectos.
El proyecto Unitario
El unitarismo, inspirado en el liberalismo, consideraba que la nación era anterior y superior a las provincias y que estas eran simples divisiones internas sin derecho a la autonomía y el poder recaía solo en la nación.
Se proponían:
·         Organizar la republica mediante una constitución que uniera al país estableciendo un gobierno central fuerte.
·         Eliminar al caudillismo y garantizar las libertades individuales.
·         Mantener el libre cambio y el monopolio al puerto de Buenos Aires como base económica de su proyecto nacional.
·         Transformar la sociedad según el modelo europeo y difundir la educación.
El centro mas importante del unitarismo fue Buenos Aires, pero existieron grupos minoristas en el interior.
El proyecto Federal
El federalismo era una forma de organización, basada en la asociación voluntaria de las provincias que delegaban algunas de sus atribuciones para constituir el poder central pero conservaba su autonomía.
Contaba con la adhesión de los criollos (lideraron este movimiento.), los sectores rurales y los grandes hacendados.
Sus principales ideas eran:
·         Organizar la nación por voluntad de las provincias mediante una constitución federativa.
·         Conservar las autonomías provinciales que implicaban el derecho de los pueblos a organizar los gobiernos propios y administrar los asuntos locales.
·         Asegurar la unión nacional.
·         En lo económico querían que el interior exija una política de protección para su industria y el reparto de los derechos de aduana que quedaban en poder de Buenos Aires. El litoral reclamaba la libertad del comercio.
Martín Rodríguez fue designado gobernador. Su administración tuvo por finalidad organizar un pequeño Estado capaz de reestablecer la paz y el orden en la provincia.
Como reorganizo su Ministerio, Rivadavia y García formaban parte del gobierno, realizando reformas, el tema principal fue la centralización del poder en el gobierno.
Los poderes públicos fueron reorganizados mediante tres leyes fundamentales: la Ley Electoral, la supresión de los Cabildos y la de organización del Poder Ejecutivo.
La reforma origino mayor polémica en el orden eclesiástico, ya que los opositores provocaron rebeliones contra el gobierno que fueron vencidos.
Al finalizar el mandato de Martín Rodríguez la Junta de Representantes eligió gobernador a Gregorio de las Heras. Durante su gobierno cobraron importancia algunos problemas externos: la recuperación de la Banda Oriental, que derivo en la Guerra del Brasil, la independencia del Perú y se concreto el tratado de amistad, comercio y navegación con Gran Bretaña.
Hacia fines del gobierno de Rodríguez, por iniciativa de Rivadavia, se enviaron misiones al interior con el objeto de invitar a las provincias a reunirse en el cuerpo de nación bajo el Sistema Representativo.
Después de lograr el consenso de las provincias, Buenos Aires fue elegida sede del Congreso que se reunió en diciembre de 1824.
La Ley Fundamental.
La ley fundamental reconoció la vigencia de las instituciones de cada provincia hasta la sanción de la constitución; creo un Poder Ejecutivo Nacional Provisorio; el Congreso se declaraba constituyente pero dejaba en manos de las provincias la aprobación definitiva de la constitución.
La tensión con el imperio del Brasil, dio oportunidad de plantear la necesidad de un gobierno nacional capaz de conducir el conflicto internacional.
Para asegurarse la mayoría en el Congreso, los unitarios solicitaron la duplicación del número de diputados. En forma inmediata el Unitarismo logro la mayoría.
Al estallar la guerra con el Brasil el Congreso aprobó la Ley de Presidencia. En 1826 creaba un Poder Ejecutivo Nacional Permanente. Fue elegido para el cargo Bernardino Rivadavia.
Rivadavia llevaba al gobierno un proyecto fuertemente centralizado con la finalidad de extender a las provincias las transformaciones operadas en Buenos Aires.
La Ley de Capitalización y sus Consecuencias.
El Proyecto de Capitalización de Buenos Aires consistía en que la cuidad se proclama capital del Estado. El Proyecto origino serias resistencia, el Federalismo Porteño se opuso en defensa de las Instituciones de la Provincia.
La Ley fue sancionada en 1826, dictaba la nacionalización del ejército, las tierras públicas, la Aduana y todas las propiedades provinciales que provocaron una gran deuda externa e interna.
Pese a las dificultades externas e internas Rivadavia solicito al Congreso dictar una Constitución. El desacuerdo entre las Provincias fue aprovechado por el Congreso para adoptar el sistema unitario aprovechado por la mayoría de los diputados. Esta Constitución proclama el sistema representativo, republicano consolidado en unidad de régimen. El gobierno nacional se organizaba en base al principio de división de poderes. La Constitución, fue rechazada por todas las provincias. El presidente desconoció el acuerdo y como había estallado la Guerra con el Brasil renuncio ante el Congreso el 27 de Junio de 1827.
Como Artigas atacaba los territorios portugueses en América, estos invadieron entre 1817 y 1820 la Provincia Oriental que fue incorporada como Provincia Cisplatina al Reino Unido de Portugal y Brasil.
Con el apoyo de Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos, fue organizada una pequeña expedición: los Treinta y Tres Orientales, al mando de Juan Antonio Lavalleja, estos derrotaron las fuerzas imperiales y desalojaron a los brasileños de las tierras. En consecuencia del hecho el Congreso Argentino aceptó la reincorporación de la Provincia Oriental el 25 de octubre de 1825, ante esto Brasil declaró la guerra; las Provincias Unidas respondieron el 1 de enero de 1826. Inmediatamente la poderosa escuadra brasileña bloqueó el puerto de Buenos Aires y la boca del Río de la Plata quedándose con los territorios hasta que Dorrego logra llegar a un acuerdo en donde se decide que la Banda Oriental era una nación libre e Independiente tanto de Argentina como de Brasil.
Como el Congreso dictó la ley que acordaba el nombramiento de un presidente provisional, Dorrego asumió el cargo, aunque lo hizo en momentos difíciles: recibía como herencia la guerra con el Brasil, las divisiones internas y una fuerte deuda interna y externa. Dorrego aspiraba a establecer una Constitución Federal. Sostuvo la ampliación del derecho del sufragio y logro el apoyo incondicional de los sectores populares alejando a los hacendados. Tenía por objetivo crear un poder Ejecutivo interno y establece las bases para un congreso constituyente.
Fusilamiento de Dorrego.
Como Dorrego se responsabilizo de la perdida de la Banda Oriental, el Partido Unitario quería iniciar una campaña en la prensa con la finalidad de desprestigiarlo e ideo un plan que consistía en invadir, en forma conjunta, al país: Lavalle en Buenos Aires y en el Litoral; Paz en el interior; y derrotar a los caudillos e imponer una organización constitucional centralizada, por lo que el 1º de Diciembre de 1828, estallo el golpe en Buenos Aires, las fuerzas de Lavalle avanzaron sobre el centro de la ciudad, aclamadas por los Unitarios. Como Dorrego no tenía fuerza huyó a Cañuelas donde se reunió con Rosas por lo que Lavalle fue nombrado gobernador al margen de las leyes vigentes y salio en busca de Dorrego y lo capturo. Rosas se dirigió a Sta. Fe, en busca del apoyo de López. La noticia de la prisión de Dorrego desato una fuerte presión sobre Lavalle de parte de los unitarios que aconsejaban la ejecución del detenido. El 13 de Diciembre Dorrego fue fusilado sin juicio previo, por orden de Lavalle, quien asumió la responsabilidad del hecho.
El asesinato de Dorrego, generalizo las guerras civiles y facilito la llegada de Rosas a la Jefatura del Partido General Porteño.

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