lunes, 29 de octubre de 2012

JUAN MANUEL DE ROSAS

Juan Manuel de Rosas (1793-1877)

Gobernador de Buenos Aires.
Oficial militar y caudillo, estanciero.
Gobernador de Buenos Aires (1829-1832; 1835-1852).

 
 


Nació en Buenos Aires el 30 de marzo de 1793, de padres pertenecientes a familias de ricos y poderosos terratenientes.
Se crió en una estancia de la familia cerca del Salado, ingresó en la escuela de Francisco Javier Argerich en Buenos Aires a la edad de ocho años.
Interrumpió sus estudios para formar la compañía de niños para luchar contra las invasiones inglesas de 1806/7
Cuando tuvo que elegir entre regresar a la escuela o ir a la estancia de la familia en Rincón de López (donde los indios habían matado a su abuelo en 1783), se decidió por lo último, afirmando que lo único que quería en la vida era ser estanciero.
Permaneció allí durante los años plenos de acontecimientos que siguieron a la Revolución de Mayo; fue administrador de esa estancia en 1811 y al poco tiempo demostró poder desempeñar con habilidad tanto las tareas del gaucho como las del control y comercialización.
 

 



En 1820, se casó con Encarnación de Ezcurra.
Se enfrentó con sus padres por una cuestión de honor relacionada con su administración de la estancia de la familia, cambió y simplificó el nombre de Juan Manuel José Domingo Ortiz de Rozas por el de Juan Manuel de Rosas y comenzó su exitosa carrera como estanciero independiente.
Se asoció con Juan Terrero para establecer un saladero, Las Higueritas, cerca de Quilmes; cuando el gobierno lo clausuró, compraron una estancia y comenzaron uno nuevo.
 
Luego fundaron Los Cerrillos sobre el río Salado cerca de la frontera con los indios.

 
Su primera actuación oficial fue en 1818 a pedido del Director Supremo Pueyrredón para que asumiera la responsabilidad de defender la frontera sur de los ataques de los indios.
Logró resolver los problemas por medio de tratados con los caciques indios a quienes conocía bien. Al año siguiente envió al gobierno un plan para el desarrollo, la vigilancia y la defensa de las pampas más remotas, anticipando en sesenta años la Conquista del Desierto.
 
Renunció al ejército con el rango de coronel; regresó a Los Cerrillos y la vida de campo.
Continuó preparado, con sus gauchos y peones armados, para proteger la frontera contra el ataque de los indios, instaló fuertes a lo largo de la nueva línea de frontera e hizo nuevos acuerdos con los indios, pero Rivadavia (entonces presidente) se negó a aceptar las condiciones de Rosas.
Los indios renovaron sus ataques y Rosas, que tenía su estancia en la frontera, se convirtió en un poderoso opositor de Rivadavia. Para ese entonces se había hecho federal, opuesto violentamente a los unitarios, dirigidos por Rivadavia.
Después de la renuncia de Rivadavia (1827), Rosas fue designado comandante de la milicia con órdenes de lograr la paz con los indios y de establecer un pueblo en Bahía Blanca. Realizó con éxito ambos cometidos.
 
 LAVALLE
Cuando el unitario Lavalle destituyó del cargo de gobernador de Buenos Aires a Dorrego en 1828, Rosas dirigió sus propios hombres contra aquél, se unió a Estanislao López de Santa Fe para derrotar a Lavalle en Puente de Márquez, el 26 de abril de 1829, y en julio Lavalle y Rosas firmaron una tregua.(PACTO DE CAÑUELAS)

 

Primer gobierno de Rosas (1829 a 1832)

El 6 de diciembre de 1829, Rosas fue nombrado gobernador de Buenos Aires con poderes extraordinarios; desde entonces hasta febrero de 1852 -con la excepción del corto período desde 1832 hasta 1835- dominó no sólo Buenos Aires, sino también las provincias.

Rosas, que creía firmemente que una reorganización nacional constitucional era prematura en ese momento, retiró el apoyo de Buenos Aires; el 5 de diciembre de 1832, fue reelecto gobernador pero no aceptó el cargo, a pesar de las súplicas del pueblo, porque no se le otorgaban poderes extraordinarios.
 
Juan Ramón Balcarce asumió la gobernación de Buenos Aires pero comenzaron a surgir desavenencias entre sus partidarios y los de Rosas; destituido por Rosas en la "Revolución de los Restauradores", lo siguió Juan José Viamonte (1833-1834); mientras tanto, Rosas había ido al sur de la provincia para dirigir las fuerzas expedicionarias hacia el corazón del territorio al sudoeste, oeste y noroeste de Buenos Aires.
Rosas empujó a los indios más hacia el sur, abriendo nuevas tierras, destruyendo tribus de importantes caciques que habían atacado los pueblos de Buenos Aires, matando o capturando a miles de indios, rescatando unos dos mil cautivos de ellos y explorando los cursos de los ríos Neuquén, Limay y Negro hasta el pie de los Andes.
 

Finalmente, firmó la paz con los indios, prometiéndoles la comida necesaria a cambio de su rendición y otras concesiones; esta paz duró veinte años; a su regreso a Buenos Aires, se lo aclamó con entusiasmo como héroe conquistador; la legislatura le confirió el título de "Restaurador de las leyes", le otorgó la isla de Choele Choel (que no aceptó pero tomó a cambio sesenta leguas cuadras de tierras buenas para la pastura, cercanas a Buenos Aires); se le rindieron otros muchos honores.

 
El gobierno se encontraba en dificultades, doña Encarnación y los partidarios de Rosas habían sabido manejar la situación política contra los gobiernos en el poder durante su ausencia; ya se había creado la Mazorca, policía secreta, que incitando al pueblo a apoyar a Rosas y atemorizando a sus opositores, provocó la caída de Viamonte.
 
 
 
Se había comenzado a usar la cinta o divisa punzó (cinta o distintivo rojo subido, color de los uniformes usados por la primera unidad militar de Rosas contra los británicos y luego por los combatientes de los indios del sur) como emblema de la lealtad federal (luego fue obligatoria); el más grande rival de Rosas, Juan Facundo Quiroga, había sido asesinado en febrero de 1835.
 
 
 
 
 
 
Segundo Gobierno de Rosas (1835 a 1852)
El 7 de marzo, el gobernador interino, Manuel Vicente Maza, renunció y Rosas aceptó el cargo siempre que se le otorgaran poderes judiciales, ejecutivos y legislativos ilimitados y que un plebiscito aprobara su nombramiento; el 13 de abril de 1835, tomó el poder.
 

Por primera vez desde la Revolución de Mayo, se unieron las provincias argentinas bajo un gobierno central (de hecho, no de derecho) decidió a hacer respetar su autoridad por cualquier medio; de inmediato, Rosas dejó cesantes o pidió la baja de cientos de funcionarios del gobierno, empleados y oficiales del ejército, cuya lealtad hacia él no era del todo clara; a lo largo de su mandato enfrentó despiadadamente la oposición individual, grupal o institucional y demandó una constante demostración de lealtad; su propósito según decía era conservar la paz y el orden para que la nación pudiera prosperar política, social y económicamente.
 
 
Durante este período, la industria ganadera dominó la vida nacional con sus demandas de más tierras para el pastoreo, nuevas fuentes de sal para los saladeros y la creciente monopolización por parte de Buenos Aires del lucrativo comercio de carne salada y desecada.
Rosas estaba muy involucrado en todo esto como estanciero, y propietario de mataderos, saladeros y del monopolio de la sal.
 
 
 
 
 
En 1851, Justo José de Urquiza de Entre Ríos, uno de los generales más importantes de Rosas, anunció su intención de derrocar a Rosas.
 
 
URQUIZA



Con la ayuda de los unitarios, las fuerzas de Rivera, el Brasil (contra el que Rosas había luchado por el Uruguay) y la mayoría de los caudillos provinciales, las fuerzas de Rosas fueron vencidas en la batalla de Caseros: el 3 de febrero de 1852 una era había llegado a su fin.
 
 
 
 
 

Rosas, con su familia, fue llevado a Inglaterra en un barco inglés. Se estableció en un pequeño pueblo de Inglaterra (Swarkling) cerca de Southamptom, donde vivió durante veinticinco años de los aportes partidarios de Buenos Aires (hasta de Urquiza) porque su enorme fortuna había sido confiscada; murió y fue enterrado allí.
En 1990 se repatriaron sus restos a la Argentina y se colocaron en el cementerio de La Recoleta









jueves, 30 de agosto de 2012

1820 a 1830

En 1820 la Batalla de Cepeda marcó el fin del sistema de centralización política y el surgimiento del federalismo de hecho en la Argentina. El Estado Nacional se disolvió y las gobernaciones e intendencias se desintegraron remplazadas por las provincias, surgidas en el núcleo de influencia de las antiguas ciudades del período hispano de las cuales tomaron sus nombres.
Con la disolución del Gobierno Nacional se inició el periodo de las llamadas autonomías provinciales, donde cada provincia se autogobernó, eligió su propia constitución, sus leyes y manejó su economía.
A partir de este período, al no existir un gobierno nacional que esté por encima de las provincias, la importancia de los caudillos provinciales se acentuó.

·         En el aspecto político el centralismo prevalecía en Buenos Aires mientras que las provincias defendían su derecho al gobierno local autónomo.
·         En economía Buenos Aires había implantado el liberalismo y ejercía el monopolio del puerto. Esta posición era discutida por las provincias: el interior exigía poner límites al librecambio para proteger las industrias.
Sobre estas diferencias se formaron dos grandes grupos: Unitarios y Federales que elaboraron distintos proyectos.
El proyecto Unitario
El unitarismo, inspirado en el liberalismo, consideraba que la nación era anterior y superior a las provincias y que estas eran simples divisiones internas sin derecho a la autonomía y el poder recaía solo en la nación.
Se proponían:
·         Organizar la republica mediante una constitución que uniera al país estableciendo un gobierno central fuerte.
·         Eliminar al caudillismo y garantizar las libertades individuales.
·         Mantener el libre cambio y el monopolio al puerto de Buenos Aires como base económica de su proyecto nacional.
·         Transformar la sociedad según el modelo europeo y difundir la educación.
El centro mas importante del unitarismo fue Buenos Aires, pero existieron grupos minoristas en el interior.
El proyecto Federal
El federalismo era una forma de organización, basada en la asociación voluntaria de las provincias que delegaban algunas de sus atribuciones para constituir el poder central pero conservaba su autonomía.
Contaba con la adhesión de los criollos (lideraron este movimiento.), los sectores rurales y los grandes hacendados.
Sus principales ideas eran:
·         Organizar la nación por voluntad de las provincias mediante una constitución federativa.
·         Conservar las autonomías provinciales que implicaban el derecho de los pueblos a organizar los gobiernos propios y administrar los asuntos locales.
·         Asegurar la unión nacional.
·         En lo económico querían que el interior exija una política de protección para su industria y el reparto de los derechos de aduana que quedaban en poder de Buenos Aires. El litoral reclamaba la libertad del comercio.
Martín Rodríguez fue designado gobernador. Su administración tuvo por finalidad organizar un pequeño Estado capaz de reestablecer la paz y el orden en la provincia.
Como reorganizo su Ministerio, Rivadavia y García formaban parte del gobierno, realizando reformas, el tema principal fue la centralización del poder en el gobierno.
Los poderes públicos fueron reorganizados mediante tres leyes fundamentales: la Ley Electoral, la supresión de los Cabildos y la de organización del Poder Ejecutivo.
La reforma origino mayor polémica en el orden eclesiástico, ya que los opositores provocaron rebeliones contra el gobierno que fueron vencidos.
Al finalizar el mandato de Martín Rodríguez la Junta de Representantes eligió gobernador a Gregorio de las Heras. Durante su gobierno cobraron importancia algunos problemas externos: la recuperación de la Banda Oriental, que derivo en la Guerra del Brasil, la independencia del Perú y se concreto el tratado de amistad, comercio y navegación con Gran Bretaña.
Hacia fines del gobierno de Rodríguez, por iniciativa de Rivadavia, se enviaron misiones al interior con el objeto de invitar a las provincias a reunirse en el cuerpo de nación bajo el Sistema Representativo.
Después de lograr el consenso de las provincias, Buenos Aires fue elegida sede del Congreso que se reunió en diciembre de 1824.
La Ley Fundamental.
La ley fundamental reconoció la vigencia de las instituciones de cada provincia hasta la sanción de la constitución; creo un Poder Ejecutivo Nacional Provisorio; el Congreso se declaraba constituyente pero dejaba en manos de las provincias la aprobación definitiva de la constitución.
La tensión con el imperio del Brasil, dio oportunidad de plantear la necesidad de un gobierno nacional capaz de conducir el conflicto internacional.
Para asegurarse la mayoría en el Congreso, los unitarios solicitaron la duplicación del número de diputados. En forma inmediata el Unitarismo logro la mayoría.
Al estallar la guerra con el Brasil el Congreso aprobó la Ley de Presidencia. En 1826 creaba un Poder Ejecutivo Nacional Permanente. Fue elegido para el cargo Bernardino Rivadavia.
Rivadavia llevaba al gobierno un proyecto fuertemente centralizado con la finalidad de extender a las provincias las transformaciones operadas en Buenos Aires.
La Ley de Capitalización y sus Consecuencias.
El Proyecto de Capitalización de Buenos Aires consistía en que la cuidad se proclama capital del Estado. El Proyecto origino serias resistencia, el Federalismo Porteño se opuso en defensa de las Instituciones de la Provincia.
La Ley fue sancionada en 1826, dictaba la nacionalización del ejército, las tierras públicas, la Aduana y todas las propiedades provinciales que provocaron una gran deuda externa e interna.
Pese a las dificultades externas e internas Rivadavia solicito al Congreso dictar una Constitución. El desacuerdo entre las Provincias fue aprovechado por el Congreso para adoptar el sistema unitario aprovechado por la mayoría de los diputados. Esta Constitución proclama el sistema representativo, republicano consolidado en unidad de régimen. El gobierno nacional se organizaba en base al principio de división de poderes. La Constitución, fue rechazada por todas las provincias. El presidente desconoció el acuerdo y como había estallado la Guerra con el Brasil renuncio ante el Congreso el 27 de Junio de 1827.
Como Artigas atacaba los territorios portugueses en América, estos invadieron entre 1817 y 1820 la Provincia Oriental que fue incorporada como Provincia Cisplatina al Reino Unido de Portugal y Brasil.
Con el apoyo de Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos, fue organizada una pequeña expedición: los Treinta y Tres Orientales, al mando de Juan Antonio Lavalleja, estos derrotaron las fuerzas imperiales y desalojaron a los brasileños de las tierras. En consecuencia del hecho el Congreso Argentino aceptó la reincorporación de la Provincia Oriental el 25 de octubre de 1825, ante esto Brasil declaró la guerra; las Provincias Unidas respondieron el 1 de enero de 1826. Inmediatamente la poderosa escuadra brasileña bloqueó el puerto de Buenos Aires y la boca del Río de la Plata quedándose con los territorios hasta que Dorrego logra llegar a un acuerdo en donde se decide que la Banda Oriental era una nación libre e Independiente tanto de Argentina como de Brasil.
Como el Congreso dictó la ley que acordaba el nombramiento de un presidente provisional, Dorrego asumió el cargo, aunque lo hizo en momentos difíciles: recibía como herencia la guerra con el Brasil, las divisiones internas y una fuerte deuda interna y externa. Dorrego aspiraba a establecer una Constitución Federal. Sostuvo la ampliación del derecho del sufragio y logro el apoyo incondicional de los sectores populares alejando a los hacendados. Tenía por objetivo crear un poder Ejecutivo interno y establece las bases para un congreso constituyente.
Fusilamiento de Dorrego.
Como Dorrego se responsabilizo de la perdida de la Banda Oriental, el Partido Unitario quería iniciar una campaña en la prensa con la finalidad de desprestigiarlo e ideo un plan que consistía en invadir, en forma conjunta, al país: Lavalle en Buenos Aires y en el Litoral; Paz en el interior; y derrotar a los caudillos e imponer una organización constitucional centralizada, por lo que el 1º de Diciembre de 1828, estallo el golpe en Buenos Aires, las fuerzas de Lavalle avanzaron sobre el centro de la ciudad, aclamadas por los Unitarios. Como Dorrego no tenía fuerza huyó a Cañuelas donde se reunió con Rosas por lo que Lavalle fue nombrado gobernador al margen de las leyes vigentes y salio en busca de Dorrego y lo capturo. Rosas se dirigió a Sta. Fe, en busca del apoyo de López. La noticia de la prisión de Dorrego desato una fuerte presión sobre Lavalle de parte de los unitarios que aconsejaban la ejecución del detenido. El 13 de Diciembre Dorrego fue fusilado sin juicio previo, por orden de Lavalle, quien asumió la responsabilidad del hecho.
El asesinato de Dorrego, generalizo las guerras civiles y facilito la llegada de Rosas a la Jefatura del Partido General Porteño.

1820 BATALLA DE CEPEDA

LA BATALLA DE CEPEDA DE 1820

ANTECEDENTES
En 1817 el congreso se trasladò a Buenos Aires.
En 1819, la lucha contra el dominio español, estaba ya casi prácticamente terminada, y los problemas que se acentuaban eran los internos. En 1819, se había dictado una constitución de carácter unitario que originó el rechazo de las provincias, particularmente las del litoral.
El gobierno nacional quedó en manos del general Rondeau, como Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, en el mes de junio de 1819, y en octubre, nuevamente surgieron los enfrentamientos con la provincia de Santa Fe, que estaba al mando de su caudillo, Estanislao López. Para enfrentarla, Rondeau utilizó las fuerzas del Ejército de los Andes, hasta ese momento dedicado a la lucha contra España.

Sin embargo el Ejército del Norte, también convocado, no deseaba participar en luchas entre hermanos, y el 8 de enero de 1820, se sublevó en Arequito, quitándole al gobierno central la posibilidad de enfrentar a los federales. El Ejército de los Andes, se sublevó en San Juan. La solicitud de ayuda al general Lecor, que ocupaba Montevideo por parte del gobierno porteño, no hizo más que agravar el resentimiento de los federales.
De este modo, ante la oposición de las milicias, López de Santa Fe y Ramírez, de Entre Ríos, estaban cómodos para enfrentar a Buenos Aires.




EL ENCUENTRO


En Buenos Aires, la autoridad había quedado en poder del Cabildo. El 30 de enero, el alcalde de primer voto, Juan Pedro Aguirre fue designado Director sustituto.
Los federales enfrentaron a los 3.000 hombres porteños, que bajo el mando de Soler, fueron derrotados.
CONSECUENCIAS
Estanislao López, el 5 de febrero, ofreció al Cabildo de Buenos Aires, la opción entre sellar la paz o continuar con la lucha. Como condición para el cese de hostilidades se exigió la disolución del Directorio y del Congreso de Tucumán.
Soler, a cargo del ejército apoyó a los federales, y también exigió la disolución del Congreso y del Directorio.
Sin apoyo de sus propias fuerzas, el Director Rondeau cesó en su cargo al igual que el Congreso. Buenos Aires pasó a constituirse en una provincia autónoma, a cargo de un gobernador, cargo para el que fue designado, Manuel de Sarratea, firmándose el 23 de febrero, el Tratado del Pilar, por el cual se debería organizar el país bajo el sistema federal.


martes, 28 de agosto de 2012

ARGENTINA 1810 A 1816

LA REVOLUCIÓN DE MAYO
Casi simultáneamente en varios países latinoamericanos se produjeron movimientos emancipadores del dominio español.

 

 

 

 

 

 

 

 

 
1810
Un grupo de Patriotas con ideas revolucionarias se venían reuniendo en la Jabonería, negocio de Hipólito Vieytes, en la casa de Rodríguez Peña y en la quinta de Mariano de Orma, gestando las ideas revolucionarias que culminarías saliendo a la luz el 25 de Mayo. Entre ellos estaban Belgrano, Saavedra, Rodríguez Peña, Alberti, Paso.
Viernes 18 de Mayo de 1810
El Virrey Cisneros anuncia al pueblo la caída de Andalucía en poder de los franceses, hechos que ya eran conocidos por las noticias llegadas a Montevideo al recalar una fragata inglesa.
Los patriotas se reunieron con Cornelio Saavedra, Jefe del Regimiento de Patricios, considerando que el momento de llevar a la acción sus ideas revolucionarias había llegado.
Sábado 19 de Mayo de 1810
Los Patriotas comisionan a Castelli para presentarse ante el síndico procurador Julián de Leiva, y por otro lado a Belgrano y Saavedra a que se apersonaran ante el Alcalde en Primer Voto Juan José Lezica, para solicitar que, con la aceptación del Virrey Cisneros, fuera convocado un Cabildo Abierto para que deliberara el pueblo sobre su destino.
Domingo 20 de Mayo de 1910
Enterado de la petición, el Virrey se reunió con las Fuerzas Militares y Saavedra no fue lo suficientemente enérgico en su posición, por lo que Cisneros no resolvió nada.
Los revolucionarios enviaron a Martín Rodríguez y Castelli, quienes- haciendo caso omiso de la cólera del virrey- lograron que aceptara convocar a Cabildo Abierto.
Lunes 21 de Mayo de 1810
Apoyados por vecinos que solicitaban la solicitud de un Cabildo Abierto, los regidores recibieron por parte del Virrey Cisneros una autorización escrita en que accedía a la voluntad popular de convocar a una sesión pública para el día siguiente, en la que se convocara a la parte más representativa y más sana del vecindario.
Martes 22 de Mayo de 1810
CABILDO ABIERTO
Se reunió el Cabildo Abierto con una afluencia de alrededor de doscientas cincuenta personas. Se inició un debate que fue comenzado por el escribano del Cabildo, Justo Núñez, luego prosiguió el Obispo de Buenos Aires, Benito de Lué y Riega, quienes aconsejaban no innovar.
Las ideas revolucionarias patrióticas fueron expuestas y defendidas por el doctor Juan José Castelli, quien exaltó los derechos del pueblo de Buenos Aires para ejercer la soberanía y poder tener un gobierno propio.
Prosiguió haciendo uso de la palabra el militar Ruiz Huidobro, quien expuso que habiendo cesado en el cargo el Rey Fernando VII, también caducaba el mando del Virrey Cisneros, y que el Cabildo debía decidir el sucesor.
Siguieron otras exposiciones, y posteriormente se realizó una votación, pero dado lo extenso de las sesiones de ese día, y lo avanzado de la hora, se dejó el escrutinio para el día siguiente.
Miércoles 23 de Mayo
Se realizó el escrutinio que resultó:

155 votos: Destitución del Virrey

89 votos: Por la continuación del Virrey solo o con asesores.

27 personas: No votaron

 Previo a este sufragio, se expusieron muy diversas opiniones. La falta de unidad en las ideas quiso ser aprovechada por los síndicos que designarían Presidente de la Junta provisional, al propio Cisneros.
Jueves 24 de Mayo de 1810
Reunido el Cabildo dispuso que la Junta de Gobierno fuera presidida por Cisneros,  además de dos españoles (Juan M. Solá y José Santos Incháurregui) y dos criollos (Castelli y Saavedra). Asesorados por el síndico reaccionario español Julián de Leiva, se redactó un Reglamento.
Juraron ese día y fueron aprobados por los mandos militares.
Pero cuando trascendió que el Virrey seguía al mando, comenzó a agitarse la población agrupada en la Plaza Mayor, encabezados por French, Beruti y otros.
A la par, los patriotas revolucionarios, reunidos, hicieron ver el error a Castelli, quien dijo que elevaría su renuncia y sugeriría la misma actitud a saavedra. Eran apoyados por los regimientos de Arribeños y Patricios. por la noche los dos criollos miembros de esta Junta, presentaron su renuncia. Y el síndico volvió a citar para el día siguiente.
Los patriotas reunidos durante toda esa noche en casa de Rodríguez Peña, deliberan sobre los miembros que integrarán una lista que será presentada ante el Cabildo.
Viernes 25 de Mayo de 1810
Los cabildantes aceptaron la renuncia indeclinable del Virrey, que aceptó el descontento popular hacia su investidura; los jefes militares le negaban su apoyo. Después de muchos artilugios del síndico Leiva para coartar los objetivos patriotas, los cabildantes decidieron aceptarla Junta revolucionaria presentada, avalada por firmas, y respaldada por el pueblo en la Plaza, quedó integrada la:
PRIMERA JUNTA DE GOBIERNO

Presidente: Comandante de Armas Cornelio Saavedra

Secretarios: Doctores Juan José paso y Mariano Moreno

Vocales: Pbro. Manuel Alberti, Dr. Manuel Belgrano, Dr. Juan José Castelli, Miguel de Azcuénaga, Domingo Matheu y Juan Larrea


En Diciembre de 1810:
·        Se forma la Junta Grande que reemplazó a la Primera Junta al integrarse los diputados de las provincias.
·        Los nuevos diputados orientados por Deán Funes actuaron en alianza con Saavedra.
·        Habiendo mayoría de saavedristas en esta nueva junta comenzaron una serie de conflictos contra los morenistas, (que ahora estaba organizados bajo el nombre Club Marco)
·        Se exigió la expatriación de los integrantes de este Club.
·        Pero los desastre de Huaqui debilitaron el poder de Saavedra, y los morenistas pudieron recuperar algo de su poder. 
En Septiembre de 1811:
·        Debido a la difícil situación que pasaba el gobierno en las guerras contra los realista, se decidió concentrar el poder en un Triunvirato.
·        Estaba integrado por: Juan José Paso, Manuel de Sarratea y Feliciano Chiclana. Uno de los secretarios fue Bernardino Rivadavia.

 
·        La Junta Grande se disolvió y los diputados formaron una junta conservadora de los derechos de Fernando VII para controlar el Triunvirato.
·        Este Triunvirato disolvió las juntas en las ciudades subordinadas, que la Junta Grande había creado meses atrás, recortándoles principios básicos de su autonomía.
·        En 1812 habían llegado al país desde Europa, los militares San Martín y Alvear, dos patriotas que se agruparon en la Logia Lautaro, una organización secreta formada para apresurar los pasos de la independencia en las colonias  en América.
·        También existía la Sociedad Patriótica creada con el mismo espíritu que la anterior, donde se encontraban ahora nucleados los morenistas.
·        Estas logias presionaron al Cabildo para que renueve el Triunvirato que ahora estuvo integrado por Juan José Paso, Nicolás Rodríguez y Alvarez Jonte.


Segundo Triunvirato




 
·        Este triunvirato convocó a una Asamblea General

Constituyente en Enero de 1813
 Esta Asamblea:
·        Se proclamó soberana y adoptó una serie de símbolos patrios. Como la bandera creada por Belgrano, la escarapela y un escudo.

 
·        Dio el nombre de Provincias Unidas a este territorio.
·        Se autorizó una canción como el Himno Nacional.
·        Dispuso el 25 de Mayo fiesta cívica

                                 Mandó a acuñar la moneda nacional.


·        Eliminó el nombre de los reyes de España en los títulos y documentos públicos.
·        Eliminó los títulos de nobleza.
·        Eliminó el impuesto a los indios
·        Abolió la esclavitud y quemó públicamente los elementos de tortura. Se declaró libres a los negros
 Uno de los objetivos de esta Asamblea era la de establecer una Constitución para la organización de las Provincias Unidas, pero este no pudo ser cumplido. Además seguía latente la posibilidad de la restauración de la monarquía española.
También fueron rechazados los diputados enviados por Artigas, que tenían expresas órdenes de proponer y defender las ideas de este líder oriental. Básicamente  sus ideas fueron:
·        Un confederación de provincias unidas por una Constitución nacional.
·        Autonomía de cada provincia para gobernarse.
·        Separación de los tres poderes.
·        Libertad civil de todos los habitantes.
·        Libertad religiosa.
·        Igualdad y seguridad de todos los ciudadanos.
·        El gobierno nacional que tenga cede fuera de Buenos Aires.
·        Apertura de los puertos de Maldonado y Colonia para el comercio internacional.
 Este rechazo produjo la ruptura de las relaciones con Artigas que día a día tomaba más poder sobre las provincias del litoral, desprendidas de la influencia de Buenos Aires, que lo designaron Protector de los Pueblos Libres.
 La Asamblea disolvió en Triunvirato y concentró el poder en una sola persona, llamando a este sistema: Directorio, y el primer directos fue Gervasio Antonio Posadas.
 Fueron cinco los Directores:
1-       Gervasio A. Posadas                        1814-1815
2-       Carlos Alvear                              1815 (casi 4 meses)
3-       Ignacio Álvarez Thómas                   1815-1816
4-       Juan Martín de Pueyrredón                 1816-1819
5-       José Rondeau.                               1819-1820

 
Situación A Partir de 1815:
·        Napoleón fue vencido y los países europeos unidos a través de la Santa Alianza intentan recuperar el orden monárquico anterior a la Revolución Francesa.
·        Todas las expediciones a los territorios limítrofes fueron un fracaso total.
·        Las divisiones internas entre los mismos revolucionarios.
·        En varios puntos de América, como Venezuela, México y Chile los patriotas fueron vencidos por los españoles, recuperando el orden tradicional.

Frente a tan compleja situación el gobierno rioplatense comenzó a buscar una salida política en Europa, que permitiera conservar la autonomía y evitar la represalia española. Para tal fin fueron propuesto Manuel Belgrano, Bernardino Rivadavia, Manuel de Sarratea.
 Todos estos problemas obligaron a convocar a un nuevo Congreso Constituyente, para afrontar esta grave realidad. La elite política porteña quiso acercarse al interior para pedir su apoyo y aceptó como cede del Congreso la ciudad de Tucumán, como muestra de fidelidad y unión.
En Marzo de 1816 comenzó a sesionar y restituyó el Directorio, nombrando a Martín de Pueyrredón como flamante Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata.
 



El 24 de marzo de 1816 fue finalmente inaugurado el Congreso en Tucumán. El porteño Pedro Medrano fue su presidente provisional y los diputados presentes juraron defender la religión católica y la integridad territorial de las Provincias Unidas. Entretanto, el gobierno no podía resolver los problemas planteados: la propuesta alternativa de Artigas, los planes de San Martín para reconquistar Chile, los conflictos con Güemes y la invasión portuguesa a la Banda Oriental, entre otros.
Finalmente, cuando San Martín llamaba a terminar definitivamente con el vínculo colonial, una comisión de diputados, integrada por Gascón, Sánchez de Bustamante y Serrano, propuso un temario de las tareas que debía acometer el Congreso, conocido como “Plan de materias de primera y preferente atención para las discusiones y deliberaciones del Soberano Congreso”
El 9 de julio de 1816, el mismo día en que se aprobó el temario, se resolvió considerar como primer punto el tema de la libertad e independencia de las Provincias Unidas. Los diputados no tardaron en ponerse de pie y aclamar la Independencia de las Provincias Unidas de la América del Sud de la dominación de los reyes de España y su metrópoli.
 
 
 

Fuente: El Redactor del Congreso Nacional, Nº 6, pág. 4, 23 de septiembre de 1816, en Ravignani Emilio, Asambleas Constituyentes Argentinas, Tomo I, Buenos Aires, 1937, págs. 216-217.

 
 
En la benemérita y muy digna ciudad de San Miguel de Tucumán a nueve días del mes de julio de mil ochocientos diez y seis, terminada la sesión ordinaria, el Congreso de la Provincias Unidas continuó sus anteriores discusiones sobre el grande, augusto, y sagrado objeto de la independencia de los pueblos que lo forman. Era universal, constante y decidido el clamor del territorio entero por su emancipación solemne del poder despótico de los reyes de España. Los representantes, sin embargo, consagraron a tan arduo asunto toda la profundidad de sus talentos, la rectitud de sus intenciones e interés que demanda la sanción de la suerte suya, la de los pueblos representados y la de toda la posteridad. A su término fueron preguntados si querían que las provincias de la Unión fuesen una nación libre e independiente de los reyes de España y su metrópoli. Aclamaron primero, llenos del santo ardor de la justicia, y uno a uno reiteraron sucesivamente su unánime voto por la independencia del país, fijando en su virtud la determinación siguiente:
 

“Nos los representantes de las Provincias Unidas en Sud América, reunidos en Congreso General, invocando al Eterno que preside al universo, en el nombre y por la autoridad de los pueblos que representamos, protestando al cielo, a las naciones y hombres todos del globo la justicia, que regla nuestros votos, declaramos solemnemente a la faz de la tierra que, es voluntad unánime e indudable de estas provincias romper los violentos vínculos que las ligaban a los reyes de España, recuperar los derechos de que fueron despojadas, e investirse del alto carácter de una nación libre e independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli. Quedan en consecuencia de hecho y de derecho con amplio y pleno poder para darse las formas que exija la justicia, e impere el cúmulo de sus actuales circunstancias. Todas y cada una de ellas así lo publican, declaran y ratifican, comprometiéndose por nuestro medio al cumplimiento y sostén de esta su voluntad, bajo el seguro y garantía de sus vidas, haberes y fama. Comuníquese a quienes corresponda para su publicación, y en obsequio del respeto que se debe a la naciones, detállense en un manifiesto los gravísimos fundamentos impulsivos de esta solemne declaración.”
 

”Dada en la sala de sesiones, firmada de nuestra mano, sellada con el sello del congreso y refrendada por nuestros diputados secretarios. – Francisco Narciso de Laprida, presidente. –Mariano Boedo, vice-presidente, diputado por Salta. –Dr. Antonio Sáenz, diputado por Buenos Aires. – Dr. José Darregueyra, diputado por Buenos Aires. – Dr. Fray Cayetano José Rodríguez, diputado por Buenos Aires. – Dr. Pedro Medrano, diputado por Buenos Aires. – Dr. Manuel Antonio Acevedo, diputado por Catamarca. – Dr. José Ignacio de Gorriti, diputado por Salta. – Dr. José Andrés Pacheco Melo, diputado por Chichas. – Dr. Teodoro Sánchez de Bustamante, diputado por la ciudad y territorio de Jujuy. – Eduardo Pérez Bulnes, diputado por Córdoba. – Tomás Godoy Cruz, diputado por Mendoza. – Dr. Pedro Miguel Aráoz, diputado por la capital del Tucumán. – Dr. Esteban Agustín Gazcón, diputado por Buenos Aires. – Pedro Francisco de Uriarte, diputado por Santiago del Estero. – Pedro León Gallo, diputado por Santiago del Estero. – Pedro Ignacio Ribera, diputado de Mizque. – Dr. Mariano Sánchez de Loria, diputado por Charcas. – Dr. José Severo Malabia, diputado por Charcas. – Dr. Pedro Ignacio de Castro Barros, diputado por La Rioja. – L. Jerónimo Salguero de Cabrera, diputado por Córdoba. – Dr. José Colombres, diputado por Catamarca. – Dr. José Ignacio Thames, diputado por Tucumán. – Fr. Justo Sta. María de Oro, diputado por San Juan. – José Antonio Cabrera, diputado por Córdoba. – Dr. Juan Agustín Maza, diputado por Mendoza. – Tomás Manuel de Anchorena, diputado de Buenos Aires. – José Mariano Serrano, diputado por Charcas, Secretario. – Juan José Paso, diputado por Buenos Aires, Secretario”.